Sistemas:
Sony Playstation: 1997
Dos años después de la salida del último juego de la saga, Koji Igarashi fue puesto en la tesitura de crear
un nuevo capítulo. Inicialmente se pensó en hacer el juego para la 32X de Sega, pero no terminó de convecer
al equipo de Igarashi y se fijaron en el nuevo sistema lanzado por Sony. 32 bits, unidad de CD, parecía que
tenían todo lo que necesitaban para el juego que soñaba Igarashi.
Las principales diferencias que presenta este juego con respecto al resto de entregas son muchas. Para empezar,
el personaje, al menos aparentemente, principal es Alucard. ¿Recordáis quien es? Si, Alucard ya había aparecido
en Castlevania III para NES, el mismisimo hijo de Drácula con un aspecto muy mejorado respecto a su versión de 8 bits.
El juego además, tiene desarrollo no lineal, con más de 1800 habitaciones para explorar, divididas en 26 secciones del castillo, utilizando el sistema clásico
utilizado en la saga Metroid desde hacía ya mucho tiempo. Se potenció muchísimo el toque RPG del juego,
dividiendo las características de Alucard en diferentes atributos que pueden ser potenciadas dependiendo del objeto
que llevemos equipado. Cada enemigo nos aportaba experiencia y podíamos ir subiendo de nivel también. La cantidad de
armas que puede utilizar Alucard es apabullante, armas que van soltando los enemigos del juego, y que no siempre serán
las mismas, por tanto, un arma increiblemente buena puede aparecer en cualquier momento, dependiendo del atributo
suerte de Alucard, y otras variables que el juego utiliza para dar esa sensación de aleatoriedad.
El juego dispone también de varios finales, y si conseguimos terminar la aventura bajo unas determinadas condiciones,
podremos jugar con Ritcher Belmont. Alucard también puede encontrar unos itmes especiales denominados reliquias, las
cuales le permitirán transformarse para acceder a otras zonas del castillo, o resolver algunos puzzles. Alucard podrá
convertirse en niebla, en vampiro, y en lobo. Estas reliquias además pueden proporcionarle movimientos especiales
como el doble salto, o poder caminar sobre el agua. Hay también combinaciones especiales que nos permitiran realizar
diferentes conjuros. Una máquina de destrucción andante.

Había reliquias especiales llamadas familiares. Podíamos invocarlos, y consistían en diferentes seres, que nos proporcionaban
ayuda durante el juego. El Hada, nos curaba y nos sacaba del estado de petrificación con un martillazo, teníamos también un Demonio,
que podía pulsar interruptores que estaban lejos de nuestro alcance, o la Espada, la Calavera y el Murciélago, que atacaban a los
enemigos. Según fuéramos aumentando el nivel de Alucard, estos familiares se iban haciendo cada vez más poderosos.

Graficamente, el juego es absolutamente brutal, un trabajo casi épico del equipo de Igarashi. Los personajes principales fueron
diseñados por Ayami Kojima, y pocas veces podréis ver unos diseños en pantalla con tal cantidad de detalles. Todas las estancias
fueron diseñadas con un cuidado milimétrico, y una atención a los más pequeños detalles que realmente te disipan toda duda de si
un videojuego puede ser considerado como un arte o no. También significó una reafirmación de los gráficos en 2D, que por esa
época ya parecían olvidados por una industría obsesionada con las 3D, que en este juego también tenían algo de cabida, ya que
algunos efectos estaban hechos así. Los efectos de luz, las transparecias, todo estaba a un nivel increible.

El sonido esta a un nivel todavía mejor, con más de 30 temas musicales a un nivel que nunca antes habíamos
podido disfrutar en un juego de la saga, y practicamente en cualquier otro juego. Los efectos de sonido del
juego mantenían el mismo nivel, es decir, apoteósico, cada una de las armas suena de una forma diferente, y
no hay precisamente pocas.

En definitiva, el mejor Castlevania de la histria sin ningún tipo de dudas. La historia, los personajes, los
diseños, el sonido, la música, la duración, los secretos, absolutamente todo esta a un nivel impresionante.
Un referente que ha sido copiado hasta la saciedad a día de hoy, y del que seguimos esperando un sucesor, si es que
algún día se consigue mejorar esta obra de arte.

Castlevania Legends
|