Sistemas:
Game Boy: 1998
Este juego representa el final de la trilogía de juegos que la consola portátil Game Boy albergó. La verdad es que
el periplo de la saga Castlevania por la consola más exitosa de la historia, no tuvo una gran repercusión, ya que
exceptuando la segunda entrega, tanto el primer capítulo como este, no consiguieron hacerle justicia a la saga.
A pesar de mantener el mismo sistema de juego de los dos cartuchos anteriores, este Legends no tiene ningún tipo de
conexión argumental con los otros dos. De hecho, cuando salió al mercado, suponía el primer capítulo de toda la saga,
algo que a día de hoy no es así, ya que Castlevania: Lamment of the Innocence, para Playstation 2, es considerado
como el primer juego de la saga en lo que a argumento se refiere.

Durante al menos cinco de las seis fases de las que dispone el juego, te pones en la piel de Sonia Belmont, la
primera mujer del clan Belmont, para tratar de eliminar a Drácula. La sexta fase esta oculta, y como viene siendo
habitual, el acceder a ella nos proporcionará un final más largo. El juego dispone de un Light Mode, en el que el
látigo se mantiene durante todo el juego en su forma más poderosa. Podríamos decir que es un modo fácil, algo que no
es muy común de ver en la saga Castlevania, tendiendo siempre a ponerle las cosas lo más difíciles posible a los
jugadores.

El sistema de juego es idéntico al de los otros dos Castlevania para Game Boy, manteniendo incluso algunos enemigos
iguales. La versión japonesa tiene una diferencia con respecto a las demás bastante peculiar, ya que se podía
guardar la partida en la memoria del cartucho, y cargarla posteriormente, al contrario de lo que ocurría con la
versión europea, que iba vía passwords. Ya se sabe, Europa y su versión inferior patentada...

Con respecto a los aspectos técnicos, el juego es verdaderamente lamentable. Los gráficos son incluso más pobres que
los del primer cartucho, y no hubo ninguna evolución en este sentido. Algo tiene que ver también, en la realización
del juego por parte de Konami Nagoya, la división más floja de Konami Japón, que consiguieron realizar el peor Castlevania de
todos. Menudo honor.
Castlevania 64
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