Sistemas:
Game Boy Advance: 2003
KCET volvió a la carga sin dejar pasar un año si quiera con respecto al anterior juego de Game Boy Advance, brindándonos esta vez con la mejor versión de las tres aparecidas para esta consola de la saga Castlevania.
En esta ocasión controlaremos a Soma Cruz, aparentemente un humano normal, por las 13 estancias diferentes de las que consta el castillo. El sistema de juego es una mezcla, bastante acertada por cierto, de lo visto en las anteriores entregas de Game Boy Advance, y la más parecida claro a Simphony of the Night. Subidas de nivel, multitud de armas y armaduras para utilizar y combinar, y otros tantos objetos y habilidades especiales.

Pero sin duda lo más novedoso en este caso es la habilidad de Soma para hacerse con el alma de los enemigos que va venciendo, pudiendo así utilizar sus poderes para su beneficio. Las almas se dividen entres clases: de ataque, de defensa, y encantamientos, pudiendo elegir entre una multitud de combinaciones de estas tres para utilizar.

La historia es uno de los puntos fuertes del juego, que si bien no queremos desvelar aquí podréis descubrirla en el apartado correspondiente de este mismo artículo. Al terminar el juego desbloquearemos un nuevo modod de dificultad y podremos jugar con otros personajes, como viene siendo habitual en los juegos de la saga.

Técnicamente el juego no llega a tener los sprites del tamaño del Harmony pero tiene unas animaciones bastante superiores, y todo tipo de efectos y rotaciones. La música es sin duda la mejor de los tres juegos de Game Boy Advance, aunque suena peor, tecnicamente, que la del Circle of the Moon.

Castlevania: Lamment of the Innocence
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