Sistemas:
Game Boy: 1991
La portátil de Nintendo parecía no querer quedarse con el peor Castlevania realizado hasta la fecha, por lo que
dos años después, salió a la venta la segunda parte de la particular cruzada que Christopher Belmont, mantenía
con Drácula en Game Boy. Todo mejoró, y finalmente quedó un juego que no estaba nada mal. Nuestra misión era la de
salvar a nuestro hijo de las garras de Drácula, y ya puestos, acabar de nuevo con él.
Para empezar, la principal novedad que Konami introdujo aquí, era la posibilidad de elegir a que fase de las cuatro
iniciales querias jugar. Podías hacerlo en cualquier orden, añadiendo un sentimiento de libertad en la acción que
era bastante agradable, ya que si veíamos que no éramos los suficientemente poderosos como para superar un nivel,
podíamos intentar jugar en otro. Una vez terminados los cuatro primeros niveles, tenias que jugar tres más para terminar
el juego, esta vez con el formato lineal clásico.

Como antes habíamos dicho, todo ha mejorado en esta segunda parte del juego de Game Boy. Los escenarios estaban
mucho más cuidados, sobre todo los fondos, y el ridículo sistema de niveles en el látigo, se suprimio aquí. Ahora,
cada vez que un enemigo conseguía alcanzarlos, nuestro látigo no se hacía más débil. Además, y sobre todo mucho más
importante, el sistema de saltos se mejoró muchísimo.

Hay muy pocas diferencias entre la versión europea y las demás. Se cambió la cruz por el hacha como arma secundaria,
cambio que volvió a hacerse, pero a la inversa cuando el juego reapareció en el recopilatorio Konami Game Boy
Collector Vol. 4. El nombre del hijo de Christopher se cambió también en el recopilatorio de Soleiyu, a Soleil, y
los textos cambiaron también un poco.

Las melodías también mejoraron bastante, con unos samples realmente de calidad. Una actualización que realmente
hace justicia a la clásica portátil de Nintendo, y a la saga Castlevania.
Castlevania: Rondo of Blood
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