Sistemas:
Pc-Engine Super CD-Rom: 1993
Llevábamos dos años sin ver un nuevo capítulo de la saga vampírica por excelencia, cuando Konami lanzó al
mercado una nueva entrega, que, a ojos de muchos, resultó ser el mejor Castlevania hasta la fecha. Castlevania:
Rondo of Blood, o Circle of Blood, comenzó a desarrollarse en el Mega CD de Sega, con el fin de poder
aprovechar las posibilidades que otrogaba un nuevo soporte como era el CD. Eso significaba más espacio, y
una música que podía grabarse directamente en las pistas de CD, consiguiendo un resultado infinitamente superior
al obtenido hasta ese momento en un cartucho.
Debido a los problemas que comenzaba a atravesar la nueva máquina de Sega, Konami canceló el proyecto y se lo
llevó a NEC, empresa que en Japón, había obtenido unos resultados espectaculares con su PC Engine. Como sabréis,
y sino pasaros por nuestra sección de sistemas, la PC Engine fue la única consola capaz de vencer a la NES en Japón,
y posteriormente, había sacado una gran cantidad de periféricos que podían acoplarse a la máquina original, mejorándola
en muchos aspectos técnicos. En este caso, el juego corría bajo la Pc Engine Super CD-ROM, por lo que Konami pudo
mantener las previsiones iniciales de utilizar el CD-ROM, como soporte para su nuevo juego.
Tras la clase de historia, decir que NEC pidió un contrato de exclusividad de 10 años, en los cuales ninguna consola,
o cualquier otro soporte, podría albergar en sus circuitos a este juego. El protagonista es Ritcher Belmont, quien tiene que ir a enfrentarse de
nuevo con Drácula, porque un grupo de hombres, ha resucitado al Conde tras el rito de asesinar a una jóven sobre su ataúd. Una
vez despierto, Drácula comienza a sembrar el terror en la región de Veros, y secuestran a varias mujeres, entre ellas la novia de
Ritcher, Annette Renard, y a su hermana Maria Renard. Por cierto, todo esto que os hemos contado, se puede ver en el juego
gracias a una secuencia espectacular, con estilos tipo manga, y de una calidad extraordinaria. Sucedido esto, Ritcher va directo
al castillo de Drácula y comienza la aventura, con una espectacular secuencia multi-scroll, con Ritcher montado
en un carruaje tirado por caballos, y la muerte acosándole sin parar. Sólo es un aperitivo de lo que nos espera.

El juego cuenta con 12 fases, pero desde luego, este Castlevania no era tampoco demasiado tradicional a la
hora de hacernos jugar a través de ellas. Hay dos caminos posibles para llegar hasta el combate final frente a
Drácula. Si tomamos la ruta alternativa, esta comienza tras la primera pantalla, y nos conduce a través de
cuatro fases más hasta la pantalla número seis. Una vez allí, el estilo de juego vuelve a ser lineal hasta llegar al
combate final. Tampoco parece tan impresionante, ¿no?, pero lo bueno de esto es que podemos ir alternando entre ambas
rutas si conseguimos encontrar los caminos secretos que las comunican. De esta forma, no siempre tendremos que luchar
contra los mismo enemigos finales, ni conseguiremos rescatar a las mismas personas cada vez que juguemos. Por supuesto,
una vez que hayamos terminado el juego, podremos rejugarlo para tratar de completar el 100% del juego.
Y si, además de llegar hasta el final, nuestra misión también consistirá en salvar a las chicas que ha raptado Drácula, y
a María, personaje que al conseguir liberarlo, entra a formar parte del juego como personaje seleccionable. Poder
utilizar a dos personajes, le da profundidad al juego, ya que cada uno de ellos posee habilidades diferentes para afrontar
los retos que se van sucediendo. Ritcher por su parte, tiene más resistencia y fuerza que María, además de contar con el
legendario látigo "Vampire Killer" y las clásicas armas secundarias. Por su parte, María lanzaba ataque basados en animales,
mucho menos potentes que los de Ritcher. Sin embargo, contaba con mucha más agilidad que él. En el juego, ambos tienen la
posibilidad de realizar super invocaciones, que en el caso de Ritcher varían dependiendo del arma secundaria que tenga equipada,
por ejemplo, si tiene el agua bendita, caerá una lluvia por toda la pantalla que afectará a todos los enemigos, o si tiene
la cruz por ejemplo, podrá invocar un crucifijo gigantesco que destruira practicamente todo o que haya en pantalla. María también
puede llevara cabo estas invocaciones, pero varían dependiendo del animal que este utilizando para atacar, siendo la invocación del
Dragón la más vistosa de todo el juego. Ritcher podía también dar saltos hacia atrás para esquivar golpes, al igual que María, que
además, podía deslizarse por el suelo.

El diseño de los escenarios es excelente, y recuerda bastante a lo visto en Super Castlevania IV, con pantallas muy diferentes entre si,
lo cual implica que el jugador se las tendrá que ver con situaciones muy diversas. Esto unido al sistema no lineal de ir pasando
fases que hemos comentado, lo hacen realmente divertido de jugar. Sin duda, los jefes finales mejoraron con mucho los de Super Nintendo,
sobre todo por su descomunal tamaño, que los hacían impresionantes, y es que la verdad, todo en lo referente al diseño del juego estaba
especialmente cuidado.

Konami usó un nuevo sistema musical llamado Roland Surround System, con el que utilizando dos altavoces, podíamos llegar
a obtener una sensación de sonido envolvente muy resultona. La verdad es que la utilización de este sistema para oír la
música del juego queda totalmente justificado, ya que la banda sonora del juego es excelente. Quizás falla en algunas fases, y
no llega al nivel de juegos como Super Castlevania IV, o Simphony of the Night, pero es sin duda una banda sonora espectacular.

Un juego absolutamente espectacular, que debido a que sólo salió en Japón y para una consola tan minoritaria, mundialmente hablando,
como la PC Engine, es una pieza de coleccionista de gran calibre. Sin duda, el mejor Castlevania de corte clásico de toda la saga, y
todo un clásico del mundo del videojuego.
Castlevania X68000
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