Bioshock viene precedido por ser el succesor de una de las sagas con más prestigio dentro del género de los FPS, y eso no es decir poco. Hablamos de System Shock, de Irracional Games.
La historia del juego no podría ser más prometedora: Hablamos de Rapture, un lugar construido por una sociedad experimental compuesta por especimenes humanos de alta calidad. Todo parecía ir bien hasta que el material genético conocido como Adam se comenzó a usar para mejorar las ya de por si extraordinarias habilidades de los habitantes de Rapture.
Cuando el Adam comenzó a escasear, fue cuando los problemas comenzaron a aparecer. Nuestro personaje llegará a Rapture tras sucederse todos esos eventos, y no tardaremos en encontrarnos con Los Protectores, unos gigantescos personajes que irán ataviados con antiguos trajes de buzo. Los Protectores protegerán, como no podía ser de otra manera, a uno de los personajes más siniestros del juego, unas niñas pequeñas que son las únicas capaces de extraer el Adam de los cadáveres para luego bebérselo y almacenarlo.
Bioshock es un FPS que mezcla toques de RPG como hacía System Shock 2 o Deus Ex, pero, no habrá un sistema de acciones que definirán nuestro comportamiento como bueno o malo. Puede que quieras utilizar el Adam, pero también puede que quieras no hacerlo. Los Protectores defenderán a la niñas, por lo que si finalmente quieres probar el Adam, tendrás que matar a ambos. Matar a una niña y su guardián no te hará hostil para el resto de personajes que pueblan Rapture, cada personaje tienes sus propios problemas en un estilo de juego muy similar al que pudimos disfrutar en la última entrega de The Elder Scrolls.
El juego nos propondrá un sistema de implantes para ir mejorando las habilidades de nuestro personaje, mientras vamos mejorando nuestras armas mediante mejoras que les vayamos añadiendo. La IA del juego promete ofrecernos combates que no se repetirán, y una ambientación gráfica y musical realmente sobresaliente.
Juegazo a la vista.
|