Mundial de Fútbol (1990)
La crisis del sector obligó a Opera Soft (la empresa española encargada de realizar este juego) a lanzar su título ya pasado el mundial de Italia, lo cual supuso una acogida mucho menor de la que pudiera haber tenido si hubieran conseguido llegar a tiempo. La mencionada crisis, hizo además que el juego no pudiera ser lanzado para Commodore 64, Amiga y Atari ST como estaba anunciado previamente.
El juego recordará en exceso a lo visto en los dos títulos españoles que hemos visto hasta ahora (Emilio Butragueño y Michel Fútbol Master), vista cenital, menú a la izquierda donde tendremos toda la información relevante al partido y pocas innovaciones más en lo que a sistema de juego se refiere.

El juego traía algunos modos interesantes como el demo, en el que podíamos ver como la máquina jugaba ella sola todo el mundial, o jugar con nuestra selección la fase previa al campeonato del mundo. Durante el evento, podremos además entrenar a nuestro equipo hasta que alcance el grado óptimo de forma.
Un programa curioso que podría haber dado mucho más de si, pero que finalmente queda como un juego muy por debajo de los grandes.
Nintendo World Cup (1990)
Aunque lleve el nombre de Nintendo, decir que este juego fue programado por Technos, compañía poco prolífica pero que cuando pega, lo hace con fuerza, pues entre otras lindezas es la encargada de programar el mítico Double Dragon.
Nintendo World Cup es sin duda un juego que destacó entre todos los que hemos visto hasta ahora por una cosa: violencia. Si, así como suena, ya que en Nintendo World Cup todo esta permitido, por lo que además de las conocidas entradas, podremos utilizar una carga que derribará a nuestro oponentes, consiguiendo dejarles inconscientes si nos cebamos durante un rato con esta técnica.
Como ya habréis adivinado, el juego no ponía mucho énfasis en la simulación, por lo que tenemos encuentros de 6 contra 6 en un campo nada proporcionado y con toques como el súper disparo, que podíamos ejecutar cuando nos pasaban el balón dando a los dos botones a la vez lanzando un chupinazo que sacaba al portero (y a todo lo que se ponía por delante) de la pantalla.

Así de diferente era Nintendo World Cup. Durante el partido, manejábamos a un solo jugador y al pasar podíamos dar dos órdenes a nuestros compañeros, pasar y chutar a portería por lo que el trenzado de jugadas se hacía corto en unos instantes. Para defender podíamos utilizar la misma táctica, dando órdenes para que entrasen al contrario o directamente lo derribasen.
El modo multijugador es uno de los puntos fuertes del juego, ya que a un solo jugador puede llegar a hacerse bastante repetitivo hacia el final del campeonato. Además, el juego trae la posibilidad de jugar con el dispositivo para cuatro jugadores de la NES, toda una experiencia.

Mención final para la música del juego, no sólo durante los partidos, sino esas pequeñas melodías cuando aparecía el dibujo del país a que nos íbamos a enfrentar o los magistrales efectos de sonido.
Gráficamente el juego no presentaba alardes geniales pero estaba a un muy buen nivel, con animaciones de todo tipo, y algunas muy divertidas. Como dato, decir que hay casi 100 jugadores diferentes en lo físico, con diferentes cortes de pelo y caras.

Los terrenos de juego también variaban, produciendo situaciones divertidísimas en los partidos. Además del campo de césped tradicional nos encontrábamos con campos de hielo, de tierra, de arena, un campo con piedras y de cemento. Cada uno de ellos tiene sus características especiales, el de piedras por ejemplo hará que nuestros jugadores puedan tropezar, mientras que el de hielo resbalarán. También modifican el comportamiento del balón, haciendo que este no bote nada en el de arena o bote muchísimo en el de cemento.
Totalmente recomendado.
Aquí tenéis unas pantallas sacadas de RetroNES donde se ilustran todos los tiros especiales que se podían hacer en el juego



Hat Trick Hero (1990)
Llegamos a un punto importante en lo que a arcades de juegos de fútbol se requiere, ya que la fórmula presentada por Taito en su juego Hat Trick Hero sería otra de las más copiadas en los años venideros para todo tipo de plataformas.
Pero vayamos por partes, Hat Trick Hero nos presenta la posibilidad de jugar un campeonato contra ocho equipos, pudiendo por tanto, elegir entre un elenco de nueve selecciones posibles. Hasta aquí nada del otro mundo, pero van apareciendo toques diferentes en la fórmula. Después de elegir nuestro equipo, pasaremos a la elección de un capitán o jugador estrella entre cuatro disponibles, que elegiremos por mera estética, es decir, el que nos guste más, ya que no tendremos ningún tipo de medidor o barra que indique atributo alguno para cualquiera de estos “súper” jugadores. Una vez en el campo, si que tendremos la posibilidad de saber quien es nuestro jugador estrella por un retrato que aparece en la esquina superior izquierda junto con la barra de energía de cada uno de los jugadores.

Una vez hecho esto, pasamos a jugar el campeonato para darnos cuenta de cambios más drásticos en la jugabilidad según vamos avanzando. Hay dos botones a utilizar, tiro y pase con los que podremos trenzar jugadas bastante variadas para llegar al área rival y tratar de batir a un portero bastante fallón los primeros partidos y casi inexpugnable según avanzamos a la final.
Como sucedía en el Nintendo World Cup, la violencia hace de nuevo acto de presencia en los terrenos de juego, pudiendo entrar de la forma habitual al contrario, o propinándole auténticos “leñazos” en forma de puñetazos o rodillazos que dejarán K.O. a nuestro oponente el tiempo justo para arrebatarle el balón. A diferencia del juego de Technos, en Hat Trick Hero si nos pitarán faltas, aunque con algunos matices.

El árbitro es un elemento a diseccionar a parte en este juego, ya que es todo un personaje. Tenemos a un tipo de unos 100 kilos, bajito y calvo con un pito en la boca y vestido de negro para dirigir los partidos. Al dar el saque inicial, dará un par de pasos para caer de culo estrepitosamente mientras el partido sigue su curso, para luego levantarse, dar otros tres o cuatro pasos y volver a perder la verticalidad.
Las faltas por tanto, dependerán de lo cerca que el colegiado este de la jugada, por lo que se comienza a cumplir una de las máximas del deporte rey: es falta, si el árbitro lo ve, y este ve más bien poco. Eso si, si nos pilla reventando el estómago de algún rival con nuestra rodilla no tendrá piedad y nos sacará amarilla.

Tendremos la posibilidad de realizar un disparo especial con nuestro jugador estrella siempre y cuando se cumplan una serie de factores: deben quedar menos de 30 segundos, el partido debe estar empatado o pierdes por un gol. Si es así, el balón arrasará con todo lo que pille reventando la red y mandando al portero contra las vallas publicitarias. Sublime.
Otro de los detalles curiosos del juego era la posibilidad de que se enfrentasen cuatro jugadores al mismo tiempo y en el mismo equipo. Muy divertido.
Por lo demás, el juego se comporta de una forma bastante parecida al Tecmo World Cup en lo que a sistema de juego se refiere, que no a nivel gráfico, donde Hat Trick Hero muestra una ejecución soberbia, con Zoom en determinados momentos, un scroll más que aceptable y unas animaciones francamente divertidas, empezando por las del árbitro, los reporteros a pie de pista inconscientes tras recibir un balonazo, o las de los entrenadores y reservas animando en la banda.
El juego esta repleto de detalles, como cuando nuestro equipo mete un gol, y aparece la cara de nuestro capitán llorando de emoción o el gesto del entrenador animando o abroncando según la situación. Las celebraciones de los goles son también excelentes, llegando la clímax cuando nuestro jugador estrella hace un gol y recorre toda la banda junto a los enfervorizados fans.
El sonido hay que destacarlo, con un speaker de lo más mítico chillándonos a la cara, dándonos la bienvenida o gritándonos en pleno partido que jugásemos limpio. La grada se palpa también durante el juego, con sonidos de ambiente constantes.
Un verdadero clásico, fácil de jugar, directo en su aplicación y con el que pasabas unos ratos buenísimos. Una maravilla.
Super Sidekicks
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