Este año 2005 ha resultado ser un año excelente para el sector de los videojuegos, llegándose a colocar
en el primer lugar del mercado dedicado al entretenimiento por encima de medios tan poderosos como el
cine o la música. Eso es bueno, y sin duda nos alegramos por ello, pero tiene su parte oscura.
Como consecuencia de convertirse en un medio de masas, la industria tiende a comercializarse, y como
llevamos viendo ya desde hace un tiempo nos encontramos ante una situación de estancamiento del que
no estamos seguros que se pueda salir con éxito.
Terceras, cuartas, quintas y sextas partes aparecen ante nosotros desvirtuando sin compasión sagas de
videojuegos que desde siempre habían tenido un cuidado y una dedicación por ofrecernos un producto de
verdadera calidad. Las compañías se quedan sin ideas y ello repercute directamente en la calidad de
los títulos, juegos como Need for Speed, Juiced, o Midnight Club se nos presentan como los nuevos
“juegos referencia” y no son más que reclamos publicitariamente muy bien cuidados con un contenido
realmente pobre.
Gráficos cada vez más impactantes, juegos tecnológicamente superiores, pero repitiéndose una y otra vez.
¿Tekken 4? ¿Tekken 5? Llevamos estancados en los juegos de lucha en 3D desde Soul Calibur en
Dreamcast, y no parece que Soul Calibur 3, a pesar de ser quizás el mejor juego de lucha en 3D de esta
generación con Virtua Fighter 4, haya cambiado mucho la situación.
No estamos pidiendo que reinventen la rueda, esta claro, pero al menos que se arriesguen un poco. Nos dicen
que los juegos ahora son superproducciones, y que cuestan una verdadera fortuna, quizás por eso las
compañías prefieran realizar algo visualmente impactante a juegos de calidad, como lo sucedido este
año con juegos como Gran Turismo 4, Formula 1 2005, Prince of Persia 3, o Pro Evolution Soccer,
ejemplo claro y patente de cómo una compañía que esta en la cumbre, saca al mercado un producto que a
pesar de traer algunas diferencias jugables, mantiene fallos que son imperdonables. Muchas compañías
mantienen una postura demasiado cómoda a la hora de sacar nuevas versiones de los juegos, y francamente,
con los precios en los que nos movemos es algo que desde aquí consideramos inadmisible.
Pero no todo ha sido así este año, hemos tenido sorpresas realmente agradables como el giro de tuerca en
el género de aventura de God of War, la excelente cuarta entrega de Resident Evil, el mejor juego de
carreras de esta generación: Forza Motosport, una nueva entrega de esa obra maestra creada por Rockstar
llamada Grand Theft Auto: San Andreas, una arriesgada propuesta en el género de las aventuras gráficas
llamada Fahrenheit, o la tercera entrega de la obra cumbre de Hideo Kojima, Metal Gear Solid 3.
Pero sin duda, este año será recordado por las dos nuevas consolas portátiles que salieron al mercado.
Nintendo abrió la caja de los truenos, adelantándose a Sony con una máquina que había generado muchas
dudas. La PSP tenía unas características técnicas realmente poderosas, y la Nintendo DS, era básicamente
una Nintendo 64 capada, pero con una novedad que la hacía muy especial: tenía dos pantallas, y una de
ellas era táctil. En cuanto pudimos probarla caímos rendidos ante su sorprendente forma de presentarnos
una manera de jugar. La PlayStation Portable, salió mucho más tarde y es sencillamente espectacular.
Parece que estés jugando realmente a una Playstation, pero sin duda le han fallado los juegos de momento.
Grand Theft Auto: Liberty City Stories vino a poner un poco de orden, y Lumines nos encantó, pero a la
máquina le hacen falta títulos de calidad, y sobre todo originales para poder llegar a alcanzar el buen
estado de forma de Nintendo DS, que esta obteniendo muy buenos resultados en los tres principales
mercados con juegos como Mario Kart DS, Nintendogs, Super Mario 64 DS, Meteos, o Castlevania: Dawn of
Sorrow, por nombrar únicamente títulos que han aparecido en España esta año.
En las siguientes páginas encontraréis diferentes juegos que hemos ido seleccionando durante todo el año
sin ningún tipo de orden excepto el alfabético, ya que no queremos entrar en una clasificación muy
exhaustiva tipo ceremonia de los Oscars. Como hemos dicho anteriormente, no sólo queremos fijarnos
en el éxito comercial del juego en si, sino en lo que ha significado para que esta industria que tanto
nos importa, vaya consiguiendo avanzar poco a poco entre tanta basura que va generando.
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