1990 - Actualidad
Con la salida de Megadrive, empezó el ocaso de la Master System, y comenzaron a salir juegos portados de su hermana mayor con la jugabilidad gravemente afectada en el proceso en algunos casos.
Sin embargo en esta época también salieron algunos títulos que permanecen en la memoria de los fans de esta consola de SEGA.
Ghouls ‘n Ghosts (1990)
Con esta conversión se logró algo parecido que con “R-Type“: una experiencia muy cercana al arcade, aunque con pequeñas diferencias en el desarrollo. Aunque el detalle de los decorados se quedó en el camino, da gusto comprobar como la jugabilidad se mantiene casi intacta, así como las armas y el hecho de tener que pasarse dos veces el juego.

Mickey Mouse: Castle of Illusion (1990)
Fruto del jugoso acuerdo que tenía SEGA con Disney, este plataformas brillaba casi tanto como la joya que fue la versión para Megadrive.

Asterix (1991)
Fue uno de los juegos de plataformas de más éxito en la consola, con una calidad gráfica tremenda, y bastante fiel al cómic. Daba una vuelta de tuerca al género, al existir un modo de dos jugadores, Asterix y Obelix, en el que ambos pueden competir por turnos.

Sonic The Hedgehog (1991)
Aunque el planteamiento es algo diferente a la versión original en Megadrive, eso no le resta valor, y de hecho es uno de los mejores juegos de la consola. Con las limitaciones impuestas por la tecnología de la misma, la mecánica es rápida y adictiva, con unos gráficos sencillos pero efectistas, aunque lo más destacable sin duda es la gran diversión que puede proporcionar.

Mickey Mouse: Land of Illusion (1992)
La segunda parte de las aventuras de Mickey Mouse superan incluso al original. Los gráficos aprovechan a la perfección la paleta de colores de la consola, y se ha aportado algo de variedad al desarrollo, al tener que hacer diferentes tareas en cada fase. Otro de los imprescindibles, sin duda.

Sonic the Hedgehog 2 (1992)
SEGA pule algunas carencias en el original y logra otro juego redondo para su 8 bits. Hay un mínimo de dos rutas para alcanzar el final de cada nivel, y en algunos tenemos disponibles vehículos que aportan una experiencia nueva. Si a eso le sumamos unas músicas que destacan por su calidad, y un control perfecto, obtenemos esta joya que merece con méritos propios tener el nombre de Sonic en su título.

New Zealand Story, The (1992)
Una auténtica maravilla, que salió cuatro años después de la recreativa original y mucho más tarde que la versión de NES. Eso se hace notar en un aprovechamiento de la máquina muy elevado, con un colorido que hace palidecer al juego para la consola de Nintendo, y en algunos aspectos es incluso mejor que las versiones de Megadrive y PC-Engine.

Power Strike II (1993)
La segunda parte de la saga “Aleste” para Master System unicamente salió en Occidente, y supera a la primera con creces, sobre todo rebajando la insana dificultad del anterior. Quizás el mejor arcade de naves junto a “R-Type“.

Rainbow Islands (1993)
La segunda parte de “Bubble Bobble” repite el éxito en la consola de SEGA con una calidad elevada en todos los sentidos.

Streets of Rage (1993)
El mejor beat’em up de la consola, por encima de “Renegade“, “Vigilante” o “Double Dragon“, e incluso la segunda parte de este título, que salió unos meses después. Mucho cuidado en los detalles gráficos, una música sorprendentemente buena para ser de Master System y una respuesta excelente de los controles, hacen de este juego una apuesta segura.

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