Hace unos días, Sony hizo oficial que la demo del nuevo MotorStorm saldría pocos días antes del lanzamiento del juego, aunque habría un pequeño grupo de "elegidos" que podrían disfrutarla antes que los demás.
En lo que se refiere a la lotería, los Porsche Cayenne y en general a cualquier sorteo que genere alguna cuantía económica no somos afortunados, pero da la casualidad de que hemos sido uno de los seleccionados para poder jugar antes que nadie a MotorStorm Pacific Rift.
Lejos de entrar en detalles o especificaciones técnicas, nos vamos a centrar en lo que nos ofrece la demo.
Podremos elegir dos tipos de juego, individual y a pantalla partida.
El modo individual nos ofrece un único recorrido y tres vehículos diferentes: una moto, una ranchera y un monster truck (una de las novedades de esta entrega).

Una vez metidos en faena lo que nos encontramos es muy parecido a lo que ya vivimos con su predecesor, es decir, carreras de 16 participantes donde lo único que importa es llegar a la meta el primero.
Una de las primeras novedades que salta a la vista es la enorme calidad de los escenarios. Se nota que es el elemento principal del juego y están cuidados con todo tipo de detalles, desde elementos móviles a paisajes perfectamente dibujados en el horizonte, dando una sensación de libertad única.
Otra de las mejoras que hemos encontrado se centra en los recorridos que podemos seguir hasta la meta. En el primer MotorStorm podíamos elegir entre varias alternativas, que no atajos, aunque en esta entrega se ha elevado el número de variantes, por lo que es casi imposible que recorramos cada vuelta por los mismos sitios, algo muy de agradecer en un juego de velocidad arcade.
El control de los vehículos también ha mejorado. Ahora pesan más, se comportan de diferentes formas dependiendo del terreno y de los desniveles y en general se hacen más difíciles de conducir, aunque se ha mejorado bastante el control de la moto respecto a su antecesor.
La dificultad en general del juego tenemos la sensación de que ha aumentado. Si bien antes con un poco de habilidad podías dejar atrás al resto de vehículos sin problemas, ahora eso se acabó: los rivales corren, y mucho. Vemos cómo hay más rivalidad entre ellos aunque con nosotros, en nuestra opinión, son demasiado benévolos.
Agradeceríamos un poco más de agresividad, ya que si bien en la entrega anterior teníamos la sensación de que cuando íbamos muy destacados al tener un accidente enseguida los rivales se te echaban encima, en esta entrega eso parece que se ha solucionado, ya que si conseguimos sacar algo de ventaja a nuestros perseguidores, al salirnos del trazado o sufrir un accidente cuando volvamos a reaparecer sobre el terreno no veremos cómo somos sobrepasados por todos los rivales.
El apartado gráfico también ha sufrido un importante lavado de cara. Los vehículos lucen con más detalle, los escenarios gozan de una calidad asombrosa y los efectos de humo, barro y agua también han mejorado respecto a la entrega anterior.
Quizás la única pega que hemos encontrado es que en determinados puntos del escenario se peca de popping, aunque a la velocidad que vamos es difícil darse cuenta, pero ahí esta.

A falta de que salga la versión definitiva, MotorStorm Pacific Rift parece que mejora en todo a su predecesor. Más y mejores escenarios, más vehículos, nuevas categorías, control de los vehículos mejorado, multijugador de hasta 4 participantes a pantalla partida…
Veremos si todas estas mejoras justifican la compra del juego o si hubiese sido más recomendable sacar una expansión de MotorStorm.
iñaki
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