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1973
El negocio de los salones, o de las máquinas recreativas era mirado con ojos extremadamente recelosos tanto en Japón como en Estados Unidos, debido a la influencia que la mafia tenía sobre este negocio, en un principio asociado a las máquinas “tragaperras”.
Bushnell necesitaba expandir este mercado para que Pong se vendiera bien, pero sobre todo para que los juegos que vinieran después de Pong pudieran seguirse vendiendo bien. Las “pintas” de Bushnell desde luego no eran las que mejor impresión causaban en los banqueros, pelo largo y aspecto extremadamente desaliñado le habían llevado a una situación en la que únicamente Wells & Fargo estaba dispuesta a otorgar a la compañía un crédito de 50.000 dólares.
La competencia además era feroz, ya que se enfrentaban a compañías tan bien establecidas como Midway o Bally. Bushnell derrumbó las paredes de hormigón de las “oficinas” de Atari y dobló su capacidad a 2000 metros cuadrados primero, para alquilar después las oficinas adyacentes dejando así el cuartel general de Atari en 4000 metros cuadrados de capacidad en Scott Boulevard.
No fue suficiente, y alquiló otras oficinas a unas manzanas de distancia, a la Avenida Martin, que utilizó como planta de ensamblado de los arcades, mientras que las oficinas se quedaron en Scott Boulevard. Había que llenar tantos metros cuadrados de trabajadores, por lo que ante la imposibilidad de contratar a personal tan cualificado como Allan Alcorn en cantidades ingentes, decidieron contratar a personal sin experiencia para montar los muebles de Pong.
Al principio, contrataban a todo el mundo que se pasaba por allí, 1,95$ la hora y un muy buen ambiente, sobre todo los viernes con la “Friday night beer busts”, en los que además los empleados podían jugar gratis con los productos de la compañía.
Las cosas le iban tan bien a Atari que era imposible mantener la demanda. Se contrataba cada vez a más gente, y la línea de producción llegaba a trabajar hasta 16 horas seguidas. Atari se hizo famosa también por el peculiar olor a marihuana que la planta de montaje de la Avenida Martin desprendía. Muchos de los empleados además, se sacaban un importante sobre sueldo robando piezas de los muebles y vendiéndolas en tiendas de segunda mano.
A pesar de estos primeros problemas, Pong se había convertido en el arcade más rentable de la historia, recolectando más de 200 dólares a la semana, cuando una máquina normal llegaba a los 40 o los 50 dólares como mucho. Bushnell comenzó a expandir la ruta de distribución de máquinas, contratando poco después a Steve Bristol, un estudiante de ingeniería de Cal-Berkeley que había reemplazado a Alcorn en su anterior trabajo en Ampex para recoger las monedas en la ruta de las máquinas de Pong. No era un mal trabajo, a pesar de que se llevaba el 1% de lo que recogía en cada viaje.
Según iba creciendo Atari, Bushnell se iba rodeando de personas que compartiesen su visión, y quien no estuviera de acuerdo sabía donde estaba la puerta. La primera baja fue Ted Dabney, amigo desde hacía mucho tiempo de Bushnell y cofundador de la compañía. Según Bushnell, Dabney tenía una mentalidad de empresario de tienda de ciudad, y que su estancia allí sólo retrasaría la compañía. Al principio Dabney se resistió, pero al ver los beneficios obtenidos en la recaudación de los muebles de Pong, y quedarse con algunas acciones, terminó marchándose. Años después, Dabney vendería sus acciones y se haría millonario.
En el lugar de Dabney, Bushnell colocó a gente de la plantilla de Ampex, todos jóvenes y con muchas ganas de comerse el mundo. Ese selecto grupo comenzó a ser conocido como “El Rey, la Reina, y los cinco Príncipes”. Estaban Al Alcorn, que dirigía el departamento de investigación y desarrollo, Steve Bristol, que había escalado posiciones hasta llegar a ser el vicepresidente de la sección de ingeniería, Bill White controlaba el departamento financiero, Gil Williams se encargaba de dirigir la planta de producción de muebles, Joe Keenan y Gene Lipkin, eran ambos vicepresidentes del departamento de ventas. Todos os estaréis preguntando quien era la reina, ¿no? Era Keenan, y no penséis que era por su condición sexual, era heterosexual, casado y con hijos, pero era el segundo al mando dentro de Atari, así que por esa razón era denominado así.
El único con experiencia en el campo de las máquinas recreativas era Gene Lipkin, que había trabajado en Allied Leisure Industries, una productora de recreativas de Florida. Fue uno de los mayores aciertos de Bushnell.
En Atari, Bushnell tenía la idea de que era mejor trabajar de forma divertida, que comportarse duramente con sus empleados. El resultado fue obvio: fumaban mucho, bebían bastante más, experimentaban con diferentes tipos de drogas y los proyectos de la compañía solían llevar nombre de mujer. Atari desde luego parecía de todo menos una compañía dedicada a asentarse como la más importante productora de muebles recreativos del país, pero lo consiguió.
Pero vamos a olvidarnos un momento de Atari, ya que si recordáis, dejamos la historia de Pong después de que Bushnell consiguiera engañar a Midway y a su socio Bally de que no estaban interesados en Pong, para conseguir así quedarse con las ganancias de la máquina.
La falta de orden a la hora de trabajar por parte de Bushnell le volvió a pasar factura, ya que no había patentado nada de lo que había hecho, y cuando fue a pedir la patente ya había maquinas en el mercado con la misma arquitectura usada en Pong. No era la primera vez que ocurría, y os aseguramos que no será la última, a Williams le robaron años antes su sistema de rebote en los pinball y a Gottlieb los flippers, por ejemplo. Antes eran pinballs, ahora eran juegos electrónicos.
Las primeras ventas de Pong seguro que habían sido compradas por Midway, quien estudió a conciencia las máquinas y en Mayo de 1973 tenía su propio Pong bautizado como Paddle Ball.
En 1973, Atari lanzó su segundo juego: Space Race, en el que dos cohetes compartían por llegar a lo más alto de la pantalla mientras esquivaban asteroides que cruzaban la pantalla de lado a lado. Ese mismo año, Midway sacó Asteroid, el mismo juego que Space Race con otro nombre.
En lo referente a juegos en este año, Atari lanzó Pong Doubles, una versión de Pong para dos jugadores, y Gotcha, un juego en el que un jugador con una caja trataba de atrapar a otro representado por una X en un laberinto, no tuvo éxito pero podríamos estar hablando del precedente de Pac Man. Ninguno de estos juegos vendió muy bien, por lo que comenzaban las complicaciones para Atari, copiada hasta la saciedad y sin un título claro al que dirigirse tras el éxito de Pong.
Antes de pasar al siguiente año, algunas cifras para terminar. A finales de 1973, Atari había vendido 2.500 muebles de Pong, mientras que Magnavox, no vende nada bien su Odyssey, con unas ventas de 85.000 unidades en su primer año.
1974
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