Con motivo del inminente lanzamiento del nuevo sistema operativo de Microsoft, realizaremos un repaso general a las nuevas funcionalidades que trae consigo, así como a todas las novedades que atañen a aquellas personas que utilizan el ordenador personal como plataforma de juego.
Windows Vista
La nueva versión del sistema operativo Windows saldrá a la calle el día 30 de enero, aunque desde el 30 de noviembre de 2006 ya estaba disponible para todas aquellas empresas que lo solicitaran. El nombre elegido esta vez es “Vista”, aunque es posible que muchos hayáis oído hablar de “Longhorn”, el cual era el nombre que en un principio se iba a adoptar para esta nueva versión, pero en mitad del desarrollo se descartó y quedó como posible nombre para la futura versión servidor que sustituirá al Windows Server 2003.
Microsoft Windows Vista estaba previsto que saliera al mercado hace dos años, en el primer trimestre de 2005, pero diversos cambios en el diseño y en el funcionamiento del sistema de ficheros han tenido como consecuencia este enorme retraso. De todas formas, esperamos que este tiempo haya sido aprovechado para pasar un número mayor de pruebas, y que el producto que llegue a nuestras manos tenga muchos menos errores y “agujeros” de seguridad que sus predecesores.
Una de las características principales es que presenta una nueva interfaz de usuario llamada Aero, que si alguno ha tenido oportunidad de ver es francamente espectacular a pleno rendimiento, pero que también es cierto que se asemeja mucho a al utilizada por los Mac y además es necesario tener un equipo potente para poder disfrutarla. De todas formas si no disponemos de un gran equipo se puede configurar para que no requiera tantos recursos, pero eso sí, rebajando la calidad del interfaz de forma proporcional.

Otra de las características es que presenta un nuevo sistema de ficheros que se llama TxFS que sustituirá al NTFS actual. Este nuevo sistema de ficheros asegura que las operaciones sobre los ficheros se hacen de forma atómica, es decir, una operación se realiza o no se realiza. No se va a dar el caso de que una operación se pueda quedar a medias debido a algún error o excepción. Esto evitaría situaciones “cotidianas” como que cuando hemos terminado de escribir un documento lo vamos a salvar y no se sabe bien por qué falla en mitad del proceso, con lo que obtenemos en algunas ocasiones un fichero corrupto e irrecuperable. Además de este gran avance en cuanto a ficheros se refiere, disponemos de un nuevo buscador, que por fin podemos decir que busca eficientemente ficheros y no tenemos que esperar durante unos cuantos minutos para obtener algún resultado.
Sin embargo, las características que más atención suscitan son las relacionadas con el mundo multimedia, en el cual incluimos los videojuegos. “Vista” tiene integrado toda la gestión multimedia en el sistema operativo, llamado Windows Media Center. A partir de ahora las fotografías, los sonidos y los vídeos se gestionarán de forma diferente a la que hasta ahora se venía haciendo, lo cual convertirá nuestro equipo en un verdadero “centro de control multimedia”. Pero a pesar de esta gran novedad, la que más impacto ha causado ha sido la nueva versión de DirectX, la 10, que explicaremos con mayor detalle a continuación.
DirectX 10
DirectX 10 es la nueva versión del conjunto de APIs diseñadas específicamente para sacar el mayor rendimiento posible en las aplicaciones multimedia. Quien más provecho ha sacado de las versiones anteriores ha sido la industria del videojuego, ya que cualquier juego para la plataforma Windows estaba implementada siguiendo estas APIs. Por esta razón, y al rediseñar el sistema operativo, Microsoft ha apostado por hacer un sistema que soporte mucho mejor los juegos y que éstos puedan aprovechar todas sus capacidades.
En nuestro caso nos centraremos en la API Direct3D, ya que es la encargada de generar los gráficos y en la que más cambios se han producido. Para aquellos que no lo sepáis a la hora de representar un objeto en pantalla este pasa por un “pipeline” (o secuencia) de pasos que irán transformando elementos primitivos (como son los vértices) en el objeto a representar. Esta transformación en las versiones anteriores a DirectX 10 se componía de dos pasos, el “Vertex Shader” y el “Píxel Shader”, los cuales se encargaban de generar la forma del objeto y de aplicarle a cada píxel del objeto la textura que el programador hubiera asignado. Las operaciones de transformación eran aplicadas de forma coordinada entre el procesador principal del ordenador (CPU, Central Process Unit) y el procesador de la tarjeta gráfica (GPU, Graphic Process Unit). Este hecho hacía que en cada operación se produjera una latencia de la instrucción de la API, desde su paso a la CPU hasta la GPU, lo cual redundaba en la capacidad de proceso y por consiguiente en el número de elementos que se podían representar simultáneamente.

Por estas razones la API Direct3D incuída en DirectX 10 ha mejorado de forma sustancial. La nueva API incorpora tres pasos de “pipeline” a la hora de representar un objeto. Se añade entre los dos pasos anteriores el “Geometry Shader” el cual se encargará de unir los puntos, líneas o triángulos que genere el “Vertex Shader” para componer figuras geométricas más complejas, las cuales pasaran al “Píxel Shader” para aplicarles la textura correspondiente a cada uno de los pixeles que la conforman. Gracias a este nuevo paso del “pipeline” es posible representar formas más complejas y por tanto más realistas. En principio se puede llegar a pensar que añadir un nuevo paso es añadir mayor latencia en el proceso de los objetos, pero no es así ya que se ha pensado en cómo mejorar estos tiempos.
En primer lugar se ha diseñado un “pipeline” dinámico, es decir, que si uno de los componentes está libre de trabajo y otro de ellos está saturado, se puede sustituir ese componente “ocioso” por otro del mismo tipo del que está saturado. De esta forma se consigue que la secuencia de proceso se adapte lo mejor posible a cada circunstancia, y así nos ahorraremos posibles cuellos de botella dentro del “pipeline”. Otra de las mejoras respecto al tiempo es que se ha eliminado en gran medida la latencia entre la CPU-GPU, ya que en esta nueva versión de Direct3D se han delegado la mayoría de los cálculos a la GPU, por lo que la comunicación o transferencia de información con la CPU es mínima.
Por último comentar que DirectX 10 implementa Shader 4.0. Este es un lenguaje de programación para el procesado de elementos (pixeles, polígonos…). Esta nueva versión incluye nuevas técnicas de representación y nuevas fórmula matemáticas y físicas, además de mejorar algunas de las ya existentes.
Compatibilidad con las versiones anteriores
La compatibilidad con las versiones anteriores es el tema más delicado cada vez que se desarrollan nuevas versiones de un producto, y en el caso de Windows Vista y DirectX 10 no lo es menos.
En cuanto a la compatibilidad de programas diseñados para Windows 95/98/Me/2000 Server/2003 Server/XP no habrá ningún problema a la hora de ejecutarlos en Vista, pero claro está, eso es lo que dice Microsoft, ya que seguramente a todos nos ha pasado que algún programa diseñado para una versión anterior no ha funcionado. De todas formas es de agradecer que sigan dando soporte para software antiguo y no “obliguen” a cambiar nuestros programas de siempre.
Pero sin embargo es mucho más peliagudo el tema de la compatibilidad con DirectX. Según ha anunciado Microsoft, Windows Vista será compatible con las versiones anteriores de DirectX, esto será posible porque están desarrollando la versión DirectX 9.0L, para poder dar soporte a todos aquellos juegos que no se hayan programado utilizando DirectX 10.
Lo malo es que no todo depende del software, sino también del hardware del que dispongamos, más concretamente de la tarjeta gráfica. Como hemos visto antes, DirectX 10 incluye una serie de cambios importantes en su funcionamiento, por lo cual es necesario que la tarjeta gráfica los soporte para poder sacar el mayor rendimiento a las nuevas APIs.
Debemos dejar claro que la compatibilidad entre DIrectX10 y 9 es nula, por lo que si tenemos una máquina instalada con DirectX 10 no podremos ejecutar un juego programado para DirectX 9 salvo que instalemos la versión 9.0L que ha anunciado Microsoft. De igual manera pasa al contrario, no podremos ejecutar un juego para DirectX 10 en una máquina con DirectX 9 o anteriores, salvo que se logre emular mediante software, cosa que hasta el momento desconocemos si se ha conseguido o no. Eso sí, si se logra emular por software no esperemos que el juego vaya a las mil maravillas, sino más bien todo lo contrario.
Antes hemos comentado que el hardware también intervendría a la hora de las compatibilidades entre versiones, y ahora vamos a explicar cuáles son las consecuencias de ello. Actualmente ya se empiezan a comercializar tarjetas compatibles con DirectX 10 (cuidado de no confundir con las compatibles con Windows Vista, ya que esto no implica lo otro), y el problema o las pregunta más común es, ¿podré seguir jugando a mis juegos antiguos? Pues la respuesta es sí, siempre y cuando se tenga instalado DirectX 9.0L sobre Windows Vista. También es posible tener una tarjeta compatible para DirectX 10 y utilizar Windows XP sin ningún problema, lo único es que desaprovecharíamos todas las posibilidades que nos ofrece nuestra tarjeta y que seguiríamos sin poder ejecutar juegos para DirectX 10 por muy compatible que fuera nuestra tarjeta.
El problema principal viene al contrario, es decir, con una tarjeta no compatible con DirectX 10 no se podrán ejecutar juegos para esa versión, pero sí juegos anteriores teniendo instalado el DIrectX 9.0L. Por lo tanto esto nos obliga a comprar una nueva tarjeta gráfica que sea compatible con DirectX 10 si queremos seguir utilizando el ordenador como plataforma de juego. Esto actualmente para el usuario de a pie puede ser un trastorno, ya que no todo el mundo puede hacer un desembolso cercano a los 500 ó 600 euros para hacerse con una tarjeta compatible con DirectX 10. De todas formas nVidia y ATI han anunciado que en poco tiempo tendrán disponibles modelos compatibles a precios más bajos.
Conclusiones
Windows Vista y DirectX 10 nos traen un soplo de aire fresco que creemos que era necesario desde Windows 95, ya que se mejoraban algunas cosas pero no se llegaba a innovar en casi nada, y en ciertos aspectos se seguía adoleciendo de los mismos problemas versión tras versión.
Lo malo de toda innovación es que en algunos casos tiene “efectos secundarios” y en este caso son la compatibilidad y la actualización de las máquinas. Para poder disfrutar completamente las nuevas mejoras que traen consigo Windows Vista y DirectX 10 es necesario actualizar nuestro ordenador para poder hacer frente a todos los recursos que exigen. Por esto es necesario (en rasgos generales) disponer de al menos 1 ó 2 GB de memoria RAM, un procesador de última generación, un disco duro de al menos 80 GB y una tarjeta gráfica compatible con Windows Vista y DirectX 10. Como se puede comprobar estos requisitos hacen que en muchos casos haya que desembolsar una cantidad de dinero importante o incluso implique tener que cambiar de ordenador.
Sin embargo y a pesar de estos problemas creemos que las nuevas versiones pueden aportar cosas muy positivas a la industria del videojuego, pero aun es pronto para poder sacar cualquier valoración y tendremos que esperar a ver cómo evolucionan los desarrollos, ver si realmente mejoran los juegos y los gráficos tanto como se muestra sobre el papel, y lo más importante, ver la aceptación por parte de los usuarios.
pedro
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