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 La Momia: La tumba del emperador dragón
                                                                                                                                                                 Jueves, 09 de Septiembre de 2010
Nacionalidad: Estados Unidos
Director: Rob Cohen
Intérpretes: Brendan Fraser, Jet Li, Maria Bello, John Hannah
Género: Aventura
Duración: 1h 50min
Año: 2008

Mala con avaricia. Cuando me dijeron de ir a verla suponía que no sería un peliculón pero es que es bastante peor de lo que temía. La primera película estaba bastante bien. En la segunda se pasaron de la raya en muchas cosas llegando a extremos risibles (casi como en la nueva de Indiana Jones). Después hicieron un spin-off con el pseudo-actor The Rock encarnando al Rey Escorpión que era totalmente despreciable. Y ahora han terminado de hundir la saga haciendo una tercera parte que no vale el precio de la entrada ni de lejos.

El cambio de ambientación, el paso de Egipto a China, era algo casi necesario pero la manera en que lo llevan a cabo mata prácticamente todo su interés. Como en todas las películas de La Momia, los primeros minutos, en este caso media hora, los dedican a narrar el trasfondo histórico y personal por el que el sujeto X, aquí Jet Li, se acaba convirtiendo en momia maldita y teóricamente aterradora. Supuestamente encarnando al Primer Emperador Qin Shi Huang, que unificó China por primera vez, comenzó a levantar la Gran Muralla y mandó construir la tumba más impresionante del mundo, Jet Li se dedica a buscar la vida eterna mientras queda claro que es bastante malvado. Traicionado por una bruja, es maldecido y acaba convirtiéndose en un muñeco de terracota que inexplicablemente se convierte en una momia cuando es liberado.

A todo esto, en 1946 el explorador Rick O’Connell se halla pescando peces a tiro limpio y su mujer Evelyn está en plena crisis creativa después de haber escrito dos novelas basadas en sus experiencias pasadas. Y el hijo de ambos está en China de viaje de estudios a punto de localizar la entrada al mausoleo del Primer Emperador. El resto os lo podéis imaginar: chico encuentra tumba, saquea tumba, padres viajan a China por encargo del gobierno británico (ya que, ojo, habían sido espías durante la Segunda Guerra Mundial), padres se reúnen con hijo, general malvado quiere momia, momia resucita y las cosas se van desarrollando más o menos sin gracia hasta que la película acaba (y nunca es demasiado pronto en este caso).

Respecto a los actores, hay poco que decir. Todos hacen papeles sin gracia, sin carisma, sin chispa, ninguno realiza una actuación con química en relación a sus compañeros y desde luego ninguno va a ser nominado por esta película. Las películas que he visto de Brendan Fraser por lo general me han gustado y parece que incluso es capaz de hacer registros más serios, como en El americano impasible, pero en este caso ni siquiera está a la altura de su actuación en las otras dos entregas de la serie. Lo mismo le ocurre a su compañero John Hannah que vuelve a interpretar a Johnnatan Carnahan, el cuñado de Rick O’Connell; un personaje con gracia casi liquidado en esta entrega. ¿Y qué decir de la sustitución en el papel de Evelyn de la gran Rachel Weisz por la mediocre Maria Bello? Pues efectivamente han liquidado a otro personaje que daba muy bien en pantalla con el protagonista. Además el que se supone que es hijo de los O’Connell, el desconocido Luke Ford, aparenta tener treinta tacos perfectamente. En definitiva, la elección y dirección del reparto deja mucho que desear.

Eso sí, la película hace gala de unos efectos especiales vistosos y a la altura de la superproducción que es. A mi me gustaron los yetis, de aspecto simpático a la vez que salvaje aunque no encajan para nada en la película. “¿Qué hacemos en esta escena? Pues meter yetis.” Claro que sí. Además la banda sonora es de esas que cumplen en el momento y al rato ya la has olvidado por completo; ni siquiera recuerdo si incluía la tonadilla del resto de películas de la saga.

En resumen, una película decepcionante, mala, larga, aburrida, con unos actores que brillan por su ausencia, con una historia que daba para muchísimo más… Parece que esta película la rodaron en plena huelga de guionistas, porque el guion es inexistente. La mitad de las cosas no tienen sentido y el desarrollo parece obra de un mono borracho. La podéis dejar pasar tranquilamente y si la echan algún día en la tele y no ponen nada mejor, esa es vuestra oportunidad.

davidcg





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